16 dic. 2010

Los pacientes con síndrome de fatiga crónica piden que se les prohiba la donación de sangre



La European ME Alliance (EMEA), organización de apoyo a los pacientes con encefalopatía miálgica o síndrome de fatiga crónica, ha pedido a los ministros de sanidad europeos que prohíban donar sangre a pacientes diagnosticados con esta enfermedad.


A juicio de esta organización, las donaciones de sangre y otros productos derivados procedentes de estos pacientes debe prohibirse porque podrían tener un virus infeccioso transmisible a través de la sangre, según ha demostrado una investigación biomédica publicada en octubre de 2009 en Science.
Este trabajo, realizado por investigadores del Instituto Whittemore-Peterson, el Instituto Nacional del Cáncer y la Clínica Cleveland, descubrió un posible vínculo entre esta enfermedad y el virus xenotrópico relacionado con el virus de la leucemia murina (XMRV). Este posible vínculo está siendo investigado ahora en estudios de replicación y validación.
Prohibición en Reino Unido
Este anuncio se ha realizado después de que el Gobierno de Reino Unido haya prohibido a todos los pacientes con encefalopatía miálgica -incluidos aquellos que supuestamente se han recuperado- donar sangre durante toda su vida. Esta alianza ha escrito directamente al comisario europeo de Salud, urgiéndole a lanzar esa prohibición.
La prohibición de Reino Unido sigue decisiones similares a las tomadas por Canadá, Australia y Nueva Zelanda. En Estados Unidos, la Asociación Americana de Bancos de Sangre (AABB) ha recomendado a sus miembros rechazar activamente a potenciales donantes diagnosticados con esta enfermedad.
Por su parte, la Cruz Roja Americana no sólo ha implementado las recomendaciones de la AABB, sino que ha ido más lejos ordenando la suspensión indefinida de donaciones de pacientes con esta patología.
En Europa, los Servicios Nacionales de Transfusión de Sangre de Malta han suspendido estas donaciones de forma permanente en el caso de los pacientes con un historial de encefalopatía miálgica. Asimismo, la Cruz Roja de Bélgica rechazará por un tiempo a estos donantes. EMEA cree que esa prohibición no es sólo sensata, sino una acción urgente y necesaria que debe ser puesta en práctica hasta que se realicen más investigaciones, ya que existe un gran riesgo para la seguridad de los suministros de sangre y los ciudadanos europeos.

Fuente:

No hay comentarios:

Publicar un comentario