26 jul. 2010

Campañas: Tabaquismo - España

19 jul. 2010

Escala de Glasgow

La escala de Glasgow es una escala que se usa para evaular el nivel de consciencia de los pacientes.

Se basa en 3 parámetros: Apertura Ocular, Respuesta Verbal y Respuesta Motora. Cada una de ellas tiene un puntaje, y así tenemos que la Escala de Glasgow va del 3 al 15.

Un Glasgow <8 debería requerir intubación




Apertura ocular

Espontánea:'4 '
Estímulo Al verbal (al pedírselo):'3 '
Al Recibir un Estímulo doloroso:'2 '
No responde:'1 '

Respuesta verbal
Orientado:'5 '
Confuso:'4 '
Palabras inapropiadas:'3 '
Sonidos incomprensibles:'2 '
No responde:'1 '

Respuesta motora
Cumple Órdenes Expresadas por voz:'6 '
Localiza el Estímulo doloroso:'5 '
Retira ante el Estímulo doloroso:'4 '
Respuesta en flexión (postura de decorticación):'3 '
Respuesta en extensión (postura de descerebración):'2 '
No responde:'1 '

18 jul. 2010

Campañas: Drogas - Afiche

Les dejamos un afiche que forma parte de una campaña gráfica que busca combatir el consumo de drogas.


afiches drogas Pictures, Images and Photos

15 jul. 2010

Es Segura la Tomografia Computada



El siguiente es un artículo interesante que me crucé en Intramed.
Lo dejo para que lo vichen, es sobre un caso de una Tomografía.


En Estados Unidos se identificaron más de 378 pacientes que recibieron estudios por imágenes con perfusión cerebral similares a la de la paciente y la FDA aconsejó que los hospitales deberían controlar cuidadosamente los protocolos de TC.

La radiación que produce el estudio de TC equivale a 100-500 dosis la de la placa radiográfica común. Los fabricantes de estos equipos compiten en la cualidad y definición de la imagen que está directamente asociada con la cantidad de radiación emitida. En general, los avances técnicos como el aumento de velocidad de la imagen están ligados a mayor emisión de radiación.

Existe escasa regulación sobre el empleo de estas técnicas con una tendencia franca a exagerar su indicación. La paciente presentada, no sólo recibió una sobredosis accidental sino que además fue sometida a una dosis alta de TC con perfusión cerebral, cuando una dosis muy inferior producida por una TC de rutina hubiera sido suficiente.

Hay que tener en cuenta además que la radiación es cancerígena. El National Research Council (NRC) llegó a la conclusión que los pacientes expuestos a la radiación que aporta la TC tienen aumento de riesgo de cáncer, aunque la magnitud de este riesgo no esta definida.

Las pesquisas e investigaciones mostraron que los médicos saben muy poco acerca de las dosis de radiación o el riesgo de cáncer que puede producir el estudio por imágenes.

Por ultimo, los técnicos de estudios por imágenes no reciben educación adecuada sobre las dosis que son excesivas y en numerosos estados de Estados Unidos no tienen certificación. En el caso de la paciente presentada, el técnico no detectó anormalidad alguna.

Actualmente, la FDA adoptó la iniciativa de reducir la radiación innecesaria producida por las técnicas por imágenes. Es posible que se exijan mecanismos que permitan detectar sobredosis, tener registro de las dosis en cada estudio e incluirla en las historias clínicas.

Existe ausencia de planes para estandarizar, monitorizar y regular el empleo de los equipos de diagnóstico por imágenes. La FDA no tiene autoridad para implementar estas tareas, pero fomenta organizaciones profesionales que controlen y regulen estas áreas. Hasta el presente no hay organizaciones con responsabilidad para estandarizar los controles de los servicio de estudios por imágenes. Tampoco se dispone de valores establecidos de dosis óptimas y dosis riesgosas de radiación o sea valores de referencia. En Europa existen ya varios programas en marcha destinados a controlar la sobredosis de radiación y en líneas generales lograron reducir considerablemente el exceso de radiación. Existe evidencia de que se puede reducir en el 50% la dosis sin reducir la sensibilidad del estudio.

La FDA necesita recibir el mandato y la autorización para generar estándar de seguridad y las instituciones que no cumplan con estas reglas no deben recibir la certificación para realizar estudios de TC. Además, los técnicos y los profesionales deben ser educados sobre la importancia de minimizar las dosis y tener acceso a una información integral sobre las cantidades de radiación adecuadas según el estudio realizado. Las dosis deben estar documentadas y figurar en las historias clínicas de los pacientes.
Finalmente se debe reducir el número de indicaciones de TC.

En Estados Unidos cada año el 10% de la población aproximadamente es sometido a un estudio de TC lo que totaliza 75 millones de estos estudios y esta cifra está creciendo a una tasa del 10% anual. Se necesita también más información para determinar qué estudios son los más adecuados para mejorar los resultados de los pacientes y saber cual es la dosis mínima de radiación que produce un beneficio diagnóstico.

La TC transformó la práctica médica. Es tiempo de poner en su lugar estas técnicas para que sean lo más segura posible.


Dr. Smith-Bindman R
N Engl J Med. 2010 Jul 1;363(1):1-4. Epub 2010 Jun 23.

14 jul. 2010

Campañas: Vih - Chile

Yo decido y me cuido siempre" es el eslogan de la IX Campaña Nacional de Prevención del VIH/SIDA 2007.

Con ustedes uno de los spots: