12 nov. 2011

Testimonios: 70 Millones

En el Pereira, estamos acostumbrados a atender multíparas, la más de
las veces con corto período intergenésico y jóvenes. Muy jóvenes.
Cuando vemos a el paritorio esas madres-niñas de panzas flacas
alumbrando vida, nos preguntamos cuasi desahuciados ¿otro más?
Esa pregunta es una que angustia porque sabemos que esos niños que
llegan no tendrán la calidad de vida que todos merecen tener. Muchas
veces nos desmotiva y no falta el que dice: ¡Por qué no la ligan por
favor! Claro que esa es la solución más cómoda para todos. Dame esa
trompa, el bisturí y asunto acabado...

La vuelta de tuerca no va por ahí, porque la más de esas madres no
planeaban ese embarazo. ¿Pero qué ofrecemos nosotros para evitar
situaciones de estas?

Esta semana con los internos nos pusimos a preguntarles a algunas
madres de la Sala, si se les había proporcionado información acerca de
anticoncepción. Lo propuse como un ejercicio. Crónica de una sospecha
anunciada: la enorme mayoría no tenía ni idea de los métodos y no era
un punto prioritario en el tiempo inmediato. Ni las parteras, ni los
obstetras, ni los pediatras lo tenemos como una rutina, cuando
deberíamos... Con cada una de ellas, nos tomamos el tiempo de
explicarle la importancia de la anticoncepción desde el alta a su
casa. La mayoría de ellas muy agradecidas. Nosotros avergonzados.
Al firmar el carnet del niño, además de la antropometría, de los
nombres de padre y madre, además de tanta curva que marea, podríamos
agregar algún cuadradito que diga por ejemplo: "consejería de
anticoncepción" ¿no?

Bien es sabido que la madre durante el embarazo es la estrella, todos
y todas la abrazan, la felicitan, la acompañan. Pero cuando aparece el
que estaba adentro, la madre pasa a segundo plano y la estrella objeto
de adoración es el niño... El primer control importante parece ser el
del niño. El puerperal también es desechable. Ya sabemos que la
maternidad no termina con el nacimiento, sino que es un continuo dúo
el que tendrá que proseguir el camino.

Mañana festejos por todo el mundo por que nacerá el que complete esta
gran familia de 7 billones. ¿Festejos?

De esos 7 billones, dos viven con hambre y otros dos billones malviven
con menos de un dólar diario. Un billón no tienen acceso al agua
potable.

Hace 50 años eramos la mitad. En 100 años según dicen seremos el
triple... Lo que más asusta no es tanto el número en sí, porque miren
que hay lugares desiertos en el mundo donde caber y cómo -en vez de
estar apelotonados en el cemento mugriento de las ciudades- sino qué
mundo le ofrecemos a ese nuevo nacido...

También es verdad que hace no tantos años, las pastillas eran traídas
por el demonio y quien las usara era pecadora, el condón era mala
palabra y lo usaba el diablo. Del DIU ni hablemos. Las campañas
anticonceptivas siguen brillando por su ausencia.

El objetivo no es el que nazcan menos porque sí y hagamos como los
rígidos chinos.

¿No sería mejor educar a las madres para que tengan a sus hijos cuando
ellas quieran y puedan? ¿Que la planificación de un embarazo sea
posible para todas y no sólo para las que tienen acceso a una
educación básica? ¿Que esos niños vivan con más dignidad y no terminen
en salas de hospital abandonados esperando por un hueco en el INAU?
¿Mejor vida a fin de cuentas para todos?

Mañana miles de madres darán el grito de dolor más recompensado cuando
traigan con nosotros su retoño. Esperemos que los próximos festejos
sean porque nuevas madres como ellas, puedan haber elegido de la forma
más libre ese derecho y que esos niños vivan en un lugar más justo.

Abrazo, Sebastián

1 comentario:

  1. Que buen artículo!!
    Eso es lo que yo misma me pregunto y no puedo entender, Hace falta educar, en la educación está todo pero también falta motivación, falta trabajo.
    Creo que hace falta una reestructuración de fondo muy pero muy profunda.
    Hace falta presupuesto que permita que a cada escuela, a cada jardín acudan médicos que les informen, que les entreguen los anticonceptivos ya como una imposición porque por más que en las clínicas y hospitales les faciliten métodos anticonceptivos tampoco hay mucho interés de estas madres por no tener tantos hijos. Lamentablemente muchas se llenan de hijos por el dinero que reciben de asignaciones familiares,

    Un saludo!!

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