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17 may 2011

Feliz Día de la Hipertensión Arterial.



Hoy se conmemora el día mundial de la Hipertensión arterial, enfermedad que al parecer afecta a más del 20% de los adultos y es conocida como la Asesina Silenciosa. (Que Hitman ni Hitman).

Pavada de cifra.

Les dejamos 10 consejos extraidos de Gordos.com que realmente son muy útiles y básicos:


1- Es imprescindible tener presente cuál es la presión arterial, ya que la hipertensión no da síntomas. Se considera que una persona tiene hipertensión arterial cuando luego de reiterados controles su presión es mayor o igual a 140 y/o 90 mmHg (14 y/o 9).

2- Se debe tener presente que esta es una de las enfermedades crónicas más comunes. Y no controlada puede tener consecuencias serias como el accidente cerebro vascular, el infarto de miocardio y la insuficiencia renal.

3- Se puede controlar la hipertensión arterial con una dieta adecuada, ejercicios físicos y habitualmente es necesario tomar los medicamentos que su médico le indique. Dado que la hipertensión es una enfermedad crónica, controlarla es un esfuerzo para toda la vida. Aunque usted no se sienta «enfermo» en este momento, tener una presión arterial controlada disminuye claramente el riesgo de padecer en el futuro alguna consecuencia.

4- En general la causa de esta enfermedad es desconocida. Sin embargo, existen factores que favorecen su aparición como la herencia, la obesidad, la falta de ejercicio y el consumo excesivo de sal o alcohol. Cualquiera sea el caso, lo importante es diagnosticar la hipertensión y tratarla.

5- Otro tema importante es mantener un peso adecuado. Si bien hoy en día sabemos que el sobrepeso y la obesidad no constituyen un problema estético, sino enfermedades que si no se tratan pueden llevar al desarrollo de diabetes, hipertensión y otros problemas cardiovasculares, el éxito para mantener un peso adecuado está en cumplir con una dieta baja en calorías y una actividad física diaria.

6- Dentro de la actividad física, caminar diariamente es una de las más simples e importantes. Una actividad física de alrededor de 30 minutos diarios reduce la presión arterial, ayuda a controlar el peso, disminuye el colesterol total y los triglicéridos, mejora la calidad de vida y disminuye el riesgo de desarrollar diabetes. El ejercicio debe ser aeróbico y progresivo.

7- Es importante que se reduzca el consumo de sal. Una dieta con bajo contenido en sodio disminuye la presión arterial. Use alimentos frescos, mantenga una alimentación rica en frutas, verduras, cereales, granos y legumbres, evitando agregar sal a las comidas.

8- Por otro lado, controle otros factores de riesgo, ya que cuando están presentes aumentan el riesgo de presentar una enfermedad cardiovascular. Algunos no los podemos modificar como la edad y los antecedentes familiares, pero con otros debemos ser muy rigurosos. Controle el nivel de colesterol (el «bueno»: HDL y el «malo»: LDL) Sepa cuál es su nivel de glucemia («azúcar» en sangre), mucho más si sabe de antecedentes familiares de diabetes.

9- Algunos de los enemigos clásicos deben ser eliminados: el cigarrillo y el alcohol. Fumar o ingerir más de dos copas de vino por día pueden aumentar la presión arterial. El tabaquismo es la principal causa para presentar un infarto de miocardio y otras enfermedades pulmonares graves.

10- Sobre todo, tome los medicamentos indicados por su médico y no abandone el tratamiento. No debe saltear, ni disminuir, ni interrumpir el tratamiento sin el control de su médico. No olvide que la hipertensión puede tratarse. El riesgo no está en la medicación, sino en la enfermedad que puede presentar.

5 ene 2011

Hipertensión


Muy interesante y lo compartimos:


El año pasado por estas fechas hablábamos del peligro que conlleva tener los índices de presión arterial elevados, es decir, del peligro de la hipertensión.

Como indicábamos, la hipertensión es la elevación de los niveles de presión arterial, es decir, el aumento de la presión que el corazón ejerce sobre las arterias para que éstas conduzcan la sangre hacia los diferentes órganos del cuerpo. Una de las mayores complicaciones de esta patología es su carácter asintomático, que puede hacer que pase inadvertida durante un periodo de tiempo, provocando complicaciones graves e incluso letales si no se trata correctamente.
Estas son las cifras que acompañan a esta enfermedad:

* Esta alteración afecta a una de cada cuatro personas.
* Más del 30% de la población afectada desconoce su condición, por eso se le conoce como la asesina silenciosa (plaga silenciosa del siglo XXI).
* Las personas afectadas tienen tres veces más posibilidades de tener un infarto y seis veces más de desarrollar enfermedades cerebrales.
* Uno de cada cuatro casos de hipertensión está relacionado con la obesidad.

La Dra. Pilar Riobó, médico especialista en endocrinología y nutrición, afirmaba en un reportaje del suplemento OSACA que “a menudo hay que utilizar fármacos para evitar una alteración de estos índices, aunque antes de llegar a este punto, se podrían corregir haciendo ejercicio periódicamente y controlando el consumo de sodio en las comidas”.
Hipertensión y deporte

La práctica de ejercicio físico de forma continuada favorece la reducción de los índices de presión arterial, por ello, es muy aconsejable para personas con esta patología. El ejercicio físico produce un bombeo de la sangre en los músculos haciéndolos más eficientes por lo que el corazón puede relajarse y no bombear con tanta fuerza. Entre los beneficios del deporte también se encuentra el de la dilatación de los vasos sanguíneos, por lo que al tener un diámetro mayor es menor la presión necesaria. A mayor volumen muscular, más eficaz es el bombeo de sangre. Un programa de ejercicio aeróbico ayuda a fortalecer el corazón, a bajar peso y a controlar la tensión arterial. Se debe realizar un ejercicio adecuado a cada edad y a cada persona, por ello la realización de media hora de ejercicio suave, preferentemente dirigidos por un profesional, 2 o 3 días por semana es suficiente para la mayor parte de las personas.

Sin embargo, son los deportes de resistencia los más indicados para la disminución de la hipertensión arterial. Lo recomendable es que se practiquen de forma continua y regular, más de 3 veces a la semana durante 1 hora y sin parar de forma brusca. Actividades más recomendadas: carrera, natación, esquí, remo, entrenamiento en circuito, bicicleta. Para ello es bueno contar con la ayuda de un cardiofrecuencímetro, un pequeño aparato, del tamaño de un reloj de pulsera que permite medir la frecuencia cardiaca instantánea. Lo que nos permite el cardiofrecuencímetro es tener controlada la intensidad del esfuerzo físico que estamos realizando, de esta forma, podemos practicar deportes sin forzar de forma excesiva el corazón.
Hipertensión y alimentación

Dentro de los factores nutricionales que influyen están el exceso de peso, la falta de deporte y el excesivo consumo de sal y de alcohol. Sin duda, el control del sodio en las comidas es una forma de disminuir los índices de hipertensión arterial. Sin embargo, indica la Dra. Riobó, “a pesar de la creencia popular de que el café y la cafeína predispone a la tensión alta predispone a la tensión alta este hecho no ha sido demostrado científicamente”.

Según un último estudio de un equipo de investigadores de la Universidad de San Francisco, se ha demostrado que reducir tres gramos la ingesta diaria de sal durante la adolescencia reduce entre un 30 a un 43% el riesgo de desarrollar hipertensión arterial en la edad adulta. La sal en la dieta es la principal causa de la elevación de la tensión arterial, por lo que una reducción modesta de su consumo en la población se podría traducir en una disminución en el número de ataques cardiacos y cerebro vasculares.

Un paquete de snacks fritos tiene 310 miligramos de sodio y la pizza “es uno de los mayores problemas para los adolescentes cuando se trata de la sal”, según información del Centro Nacional de Estadísticas Sanitarias de Estados Unidos.

La consecuencia del consumo de sal es el aumento de la retención de líquidos, lo que produce una presión en las arterias. En la mayoría de los países desarrollados, más del 75% del socio consumido viene de la comida procesada y preparada. La sal, apunta Riobó, “logra que los alimentos baratos y no de muy buena calidad, estén ricos y sabrosos con muy poco coste”.

Por este motivo, aunque no añadamos sal en las comidas, muchas de ellas si comemos fuera de casa, están ya sazonadas con un exceso de sal. Una de las medidas que se pretende adoptar en España es la aplicación de una política para disminuir el consumo de sodio, con la cooperación de la industria alimentaria y de restauración. Dicha medida ya está siendo desarrollada en países como Japón, Finlandia y Reino Unido. Un ejemplo claro de la eficacia de esta campaña son los datos de la campaña que se inició en Reino Unido en 2003, ya que ha logrado reducir el consumo en un 10%.

Es necesario, por tanto, tener un mayor control en los alimentos que ingerimos para prevenir y mejorar nuestros niveles de presión arterial. Por ello, conviene evitar las carmes ahumadas o curadas que son muy ricas en sal (panceta, tocino, jamón salado…). Es preferible optar por los alimentos frescos, o en su defecto, congelados evitando los alimentos en conserva. Por otro lado, es necesario tener un control en la ingesta de queso, optando por aquellos con un bajo contenido en sal. Asimismo, hay que tener presente que aquellos alimentos ricos en grasas saturadas aumentan el nivel de colesterol, produciendo trombos en las arterias y dificultando la circulación sanguínea. Respecto a las bebidas alcohólicas es preciso matizar que si bien un consumo moderado puede favorecer la circulación sanguínea, hay que ser muy prudentes con ello.
Mayor probabilidad de sufrir insuficiencia renal.

La primera causa de insuficiencia renal en el mundo es la diabetes y la segunda es la hipertensión así que ya saben, cuidado con la sal.


Extraido de uno de nuestros blogs favoritos: Salud y Comunicación

21 dic 2010

Consumo de Sal en la adolescencia y riesgo de HTA



El siguiente artículo que vi en Biosalud me pareció por demás interesante, así que paso a compartirlo:



Un equipo de investigadores de la Universidad de San Francisco (Estados Unidos) ha demostrado que reducir tres gramos la ingesta diaria de sal durante la adolescencia reduce entre un 30 a un 43 por ciento el riesgo de desarrollar hipertensión arterial en la edad adulta.

Artículo original de Seme.org que nos cuenta que el estudio, presentado en la reunión anual de la Asociación Americana del Corazón (AHA, por sus siglas en inglés), que se celebra estos días en Chicago, también arrojaron una merma del 7 al 12 por ciento en la enfermedad coronaria asociada a un menor consumo de sal, de un 8 a un 14 por ciento menos de ataques cardíacos y entre un 5 y un 8 por ciento menos accidentes cardiovasculares.