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4 feb 2012

Come comida, no demasiada, sobre todo vegetales

Hoy les compartimos unas recomendaciones sobre hábitos saludables que resume los últimos consensos de la SEEDO que vimos en Caminito del MIR


1) Come comida. Sí, de eso se trata. De comer comida. Comida, y no "cosas identificables como comida". Compra (y consume) manzanas, no "postre de compota de manzana con canela y miel". Si quieres compota, la haces tú. No compres productos "identificables como manzana", porque básicamente no sabes cuántas guarrerías y cuántos azúcares añadidos o colorantes les habrán añadido. Compra comida y come comida. Procura saber a las claras qué estás comprando.

2) No demasiada. Que sí, que puede sonar a cuento de abuela, pero no lo es. Es mejor no acabar hasta arriba, quedarse con la reconfortante sensación de que aún tendrías sitio en el estómago. Comer hasta "toupar" (como lo llama mi suegra) no es buena idea y además da muchas molestias. Sensación de que la tripa te va a explotar, incomodidades con los vaqueros, gases, reflujo/ardores... Es preferible no comer hasta arriba y tener una sobremesa tranquila. Ya llegará la hora de la merienda y nos tomaremos un vaso de leche si apetece. No hace falta comer como si el mundo se fuese a acabar.
¿Y cuál es la mejor manera de no comer como si se nos llevasen los demonios? Comprar bien y no demasiado. Adquirir la buena costumbre de comprar sólo lo que sabemos que vamos a consumir en ese día o dos. Comprar más de la cuenta nos lleva a comer más de la cuenta. Y no lo necesitamos.

3) Sobre todo vegetales. Pues claro. ¿Qué hacer en el supermercado? Primero comprar las cosas que pesan y podrían aplastar todo lo demás que metieses en la cesta, como las botellas de leche. Y luego dirigirnos a la zona de alimentos frescos y completar la cesta con lo que vayamos a consumir en ese día o dos. Primero las hortalizas y verduras y luego las frutas. Si no es factible comprar estos elementos en la zona de frescos, se pueden comprar congelados. Pero siempre será mejor adquirirlos en su estado original. A continuación elegir el pan (mejor si es integral) y el café o la infusión que solamos usar. Y por último, pasar por la zona de neveras y coger exactamente las proteínas que tengamos pensado usar para acompañar a nuestras verduras y hortalizas. No más. ¿Una bandeja de filetes de pollo? ¿Una bolsa de merluza congelada? Perfecto. A la caja a pagar. Así está todo bien: sobre todo verduras, hortalizas, cereales integrales y frutas frescas. Las cositas animales en cantidades justas, no necesitamos tantas como nos han enseñado a comer en este mundo un poco descocado.

22 dic 2011

La alimentaciòn en la diarrea

Vimos un post interesantìsimo y muy útil para este verano que se avecina, se trata sobre la alimentación en la diarrea, y lo pueden ver en el blog de aula de guardia. Muy recomendable



Para la diarrea se utiliza la dieta astringente o antidiarreica, que es el ejemplo típico de dieta progresiva, ya que la introducción de los alimentos se realiza paulatinamente. Con ello se consigue que el tracto digestivo se encuentre en reposo al principio y se vaya acostumbrando poco a poco a volver a realizar sus funciones habituales, perdidas durante la enfermedad. Una parte fundamental de la alimentación en la diarrea, además de la dieta astringente y del ayuno inicial es la reposición del agua, la glucosa y los electrolitos que se pierden a causa de las deposiciones líquidas y frecuentes.

La diarrea se define como el aumento del volumen y la frecuencia y disminución de la consistencia de las deposiciones en una persona previamente sana. El médico y el paciente pueden considerar diarrea situaciones diferentes, pero se acepta que existe una diarrea cuando el peso de las heces es superior a los 200 gramos por día, con un contenido acuoso por encima del 70% y la frecuencia de evacuación intestinal es superior a tres veces por día durante más de dos o tres días.

La diarrea puede ser aguda o crónica, siendo la primera mucho más frecuente. La diarrea aguda suele ser autolimitada, es decir, que se soluciona sola, no dura más allá de una o dos semanas y no se acompaña de otras manifestaciones que hagan pensar en otras enfermedades como causa de la misma. Sin embargo es una de las molestias más frecuentes que los pacientes consultan con los médicos y en los paises industrializados las diarreas infecciosas representan la segunda causa de absentismo laboral que tiene importantes consecuencias económicas.
Las Causas de la Diarrea
Lo más frecuente es que una diarrea aguda se deba a una infección o al hecho de estar tomando determinados medicamentos -laxantes, antibióticos, antiácidos que contengan magnesio, algunos tratamientos de enfermedades cardiovasculares, etc.

La diarrea aguda infecciosa se debe fundamentalmente a virus, bacterias, parásitos u hongos. Entre los antecedentes más sugestivos de diarrea aguda infecciosa se encuentra el viaje a regiones con un estado sanitario no satisfactorio ("diarrea del viajero"), el contacto con animales de granja y la presencia de enfermedad en miembros de la familia o amigos.

La gran semejanza de las manifestaciones de la diarrea aguda, independientemente de la causa, permiten establecer una serie de recomendaciones generales para que dure lo menos posible. Estas recomendaciones terapéuticas se basan fundamentalmente en la rehidratación y la alimentación durante la diarrea.

Rehidratación por Vía Oral

La rehidratación se basa en la restitución de la cantidad de agua, glucosa y electrolitos que se pierden a causa de la diarrea y es la primera medida a poner en marcha una vez diagnosticada.

La OMS y la UNICEF recomiendan la siguiente fórmula de rehidratación por vía oral:

Agua, 1 litro
Glucosa 20 gramos
Cloruro sódico, 3,5 gramos
Cloruro potásico, 1,5 gramos
Bicarbonato sódico, 2,5 gramos

Esta fórmula esta comercializada en todos los países del mundo de forma estándar, en sobrecitos que hay que verter en una jarra con un litro de agua, agitar hasta su disolución y comenzar a beber inmediatamente, en pequeñas cantidades cada 1-2 horas. Pero a falta de esta posibilidad, existe el recurso de preparar una fórmula muy similar en casa, con lo siguiente:

Agua, 1 litro
Azúcar (para la glucosa), dos cucharadas soperas
Sal (para el cloruro sódico), media cucharada de café
Bicarbonato, media cucharada de café
El zumo de un limón mediano (para el potasio)


La Dieta Antidiarreica o Astringente


La alimentación en la diarrea ha de seguir unas normas dietéticas bastante precisas, con el objetivo de reducir la duración y las molestias de la misma y requiere la prohibición de determinados alimentos y la reintroducción progresiva de otros. Se pueden establecer las siguientes fases en la dieta antidiarreica:

1. Periodo de ayuno absoluto entre 6 y 24 horas, utilizando solamente la fórmula de rehidratación por vía oral.


2. Iniciar la ingesta con agua de arroz o con agua de arroz y zanahoria, sémola o sopas finas de cereales refinados. Se recomienda, para evitar el reflejo gastrocólico que estimularía la defecación, comer poca cantidad y frecuentemente.


3. Luego se irá añadiendo, con mucha prudencia, arroz hervido, pollo o pescado hervidos, pan blando tostado y jamón york. Antes de pasar a la alimentación normal se deben introducir el yogur, la carne o el pescado a la plancha, pequeñas cantidades de zanahoria o verduras hervidas y galletas tipo "María".

Alimentos prohibidos

Se evitará la fibra vegetal ya que aumenta el volumen intestinal y estimula el peristaltismo, es decir, la motilidad intestinal.

Se evitará la leche, por su contenido en lactosa y por ser de digestión prolongada.

Se suprimirán los guisos, fritos, embutidos y salados porque irritan la mucosa digestiva.

Se evitarán las grasas por ser de digestión prolongada

Se evitarán los estimulantes del reflejo gastrocólico y del peristaltismo: café, zumos de naranja azucarados.

15 jul 2011

Terapias con fármacos para la obesidad



Encontramos un artículo escrito en el Blog de Ciril Rozman, que pone de manifiesto lo que puede ser el tratamiento de la obesidad con fármacos, y algunos peligros sobre tratamientos con fármacos que se siguen utilizando en algunos países.



El tratamiento de la obesidad suele ser frustrante, tanto para el enfermo como para el médico. Hace muchos años leí una revisión de una gran experta sobre el tema cuya conclusión fue más o menos la siguiente: ”La obesidad es una afección crónica en la cual los éxitos terapéuticos suelen ir seguidos por el idéntico número de fracasos”. El tratamiento de esta enfermedad se basa en 5 pilares: 1º Dieta hipocalórica. 2º Actividad física. 3º Farmacoterapia. 4º Modificación del comportamiento, y 5º Cirugía. Es indudable que la situación ha mejorado un tanto respecto al escepticismo absoluto de la experta a la que me refería. Con todo, la farmacoterapia de la obesidad se enfrenta a un importante reto de conciliar la eficacia con los efectos secundarios indeseables.

A propósito de la introducción de un nuevo fármaco el lorcaserin, me interesa comentar un interesante editorial al respecto (Astrup A: Drug Management of Obesity – Efficacy versus Safety. N Engl J Med 2010;363:288-290). La historia de la farmacoterapia de la obesidad se caracteriza por la repetición. La mayoría de medicamentos que han conseguido la aprobación por parte de las autoridades competentes, han tenido que ser retirados más tarde debido a graves efectos secundarios.

Ello ocurrió en 2007 cuando el rimonabant (un antagonista del receptor cannabinoide) fue retirado del mercado europeo por aumentar el riesgo de depresión y suicidio. La sibutramina (un inhibidor de la recaptación de serotonina y noadrenalina) se ha retirado también en algunos países europeos por el riesgo de accidentes vasculares tales como ictus o infarto de miocardio. Los intentos de modificar el sistema serotoninérgico tienen ya una historia antigua cuando la fenfluramina y la dexfenfluramina fueron retiradas del mercado de EEUU de América en 1997, después de haber sido introducidas un año antes. El efecto secundario indeseable en este caso fue la producción de una enfermedad valvular del corazón y de hipertensión pulmonar, parecidos a los que se observan en el síndrome carcinoide.

Se considera que las valvulopatías e hipertensión pulmonar se producen porque los agentes serotoninérgicos actúan como agonistas sobre el receptor 5-HT2B de la serotonina (5-HT o hidroxitriptamina), mientras que la inhibición del apetito quedaría mediada por los receptores 5-HT1B y 5-HT2C. Por ello tiene sentido desarrollar fármacos de tipo selectivo contra el apetito sin el peligro de los efectos indeseables antes mencionados. Tal es el caso del lorcaserin que actúa de modo predominante sobre los receptores 5-HT2C. Sus efectos positivos en la reducción del peso han sido demostrados en dos estudios, sin que se detectasen las valvulopatías o la hipertensión pulmonar.

En comparación con dos fármacos contra la obesidad que están en el mercado español, la sibutramina y el orlistat, la eficacia del lorcaserin parece algo menor que la del primero e igual o algo menor que la del segundo, pero con menos efectos adversos. Con todo, se requieren estudios ulteriores en poblaciones más amplias para confirmar estos resultados.

Personalmente, de momento prefiero seguir empleando el inhibidor de la lipasa orlistat, fármaco con el que tengo una experiencia relativamente prolongada y con un perfil de seguridad muy razonable. Pero no hay duda de que el nuevo capítulo de los fármacos serotoninérgicos selectivos merece nuestra atención, sobre todo porque su mecanismo de acción es completamente distinto. Mientras que el orlistat reduce la absorción intestinal de las grasas, el lorcaserin inhibe el apetito. Si realmente se comprueba la seguridad de este último, es previsible que en el futuro puedan combinarse ambos medicamentos y aumente nuestra eficacia en la difícil lucha contra la obesidad.

5 mar 2011

Haciendo que un niño coma verduras



Mejor que el las elija:

Todo el mundo sabe lo importante que es comer verduras. Estas poseen gran cantidad de vitaminas y minerales, necesarios para nuestra vida. Generalmente los adultos las tomamos. Más dificil es conseguir que las tomen los niños. El alto grado de calcio que poseen hace que el sabor sea amargo y que no les gusten. La tendencia es obligar a los niños a que las tomen. Esto puede cambiar tras el estudio realizado en la Universidad de Granada en el que se ha demostrado que es mejor dejar elegir libremente al niño qué tipo de verdura quiere tomar en lugar de obligarle a tomar una verdura determinada.

Las verduras son una fuente importante de vitaminas, por lo que es fundamental que todos tomemos verduras. Los niños tienden a rechazar alimentos que tengan sabores amargos y suelen decantarse por los dulces o salados. En el caso de los niños el consumo de verduras adquiere mayor importancia, ya que se encuentran en una etapa de crecimiento. Cualquier método que aumente la ingesta de estos productos se puede considerar un adelanto y se debe aplaudir.

Podéis leer la noticia en:
http://www.elmundo.es/elmundosalud/2011/01/25/nutricion/1295956405.html

Fuente

6 feb 2011

Alimentos: Grasas y Aceites





Este es un post muy instructivo que encontramos en un blog que visitamos siempre.

Hay diferentes tipos de aceites que se utilizan en las comidas veamos las características de algunos de ellos.

Empezamos con el MCT oil o triglicéridos de cadena media.

Son aceites que se encuentran naturalmente en el aceite de coco y de palma.

Estas grasas de cadena media y corta no necesitan digestión en el intestino y son absorbidos directamente por el intestino delgado. Son metabolizados rápidamente en el hígado e incrementan rápidamente la energía.

Debido a esta ventaja son los preferidos para agregar a la dieta en las personas que tienen malabsorción de grasas sobre todo Fibrosis quística.

El MCT Oil se utiliza sobre todo como agregado en comidas, leche, colaciones, licuados, postres.



Aceite de Maíz:

Este aceite es rico en acido grasos Poli-insaturados ( grasa “buena”), Omega 6 (acido graso esencial), vitamina E y no contiene colesterol.

Tiene muy buen sabor, ya que es muy suave. Puede utilizarse crudo o cocinarse y puede agregarse a la leche y otros alimentos para aumentar calorías cuando no disponemos de MCT OIL. Tiene la ventaja que no tiene sabor fuerte casi no cambia el sabor de los alimentos a los que se agrega.
Una cucharadita de aceite de maíz tiene 120 calorías.

Aceite de Girasol

Es un aceite vegetal, rico en grasas poli-insaturadas (tiene la misma cantidad de acido oleico que el aceite de oliva) y en vitamina E.
Tiene un sabor y aroma característico pero suave.
Una cucharadita tiene 90 calorías.

Aceite de oliva

El aceite de oliva virgen es rico en ácidos grasos mono saturados, también como los dos anteriores tiene ácidos grasos esenciales, vitaminas A, D y E.
Es un aceite con un sabor rico pero particular, que suele identificarse fácilmente.
Una cucharadita tiene 90 calorías.


Grasas saturadas

Son generalmente grasas que proceden de animales, son sólidas a temperatura ambiente y contienen gran cantidad de colesterol.
La grasa se encuentra en una variedad de alimentos, como productos de leche, carnes, salsas y postres. Algunos alimentos están formados totalmente por grasa, como la mantequilla, margarina, y aceites. Otros alimentos son una combinación de grasa, proteína, y carbohidratos, como hamburguesas, queso, galletas, y pizza.
Un gramo de grasa da 9 calorías.

En Fibrosis quística no está indicado restringir ningún tipo de grasas, ya que las grasas y aceites son los que más calorías aportan en la dieta. La dieta de Fibrosis quística necesita más grasa que la de otras personas para proporcionar más calorías y lograr una buena ganancia de peso.

5 ene 2011

Hipertensión


Muy interesante y lo compartimos:


El año pasado por estas fechas hablábamos del peligro que conlleva tener los índices de presión arterial elevados, es decir, del peligro de la hipertensión.

Como indicábamos, la hipertensión es la elevación de los niveles de presión arterial, es decir, el aumento de la presión que el corazón ejerce sobre las arterias para que éstas conduzcan la sangre hacia los diferentes órganos del cuerpo. Una de las mayores complicaciones de esta patología es su carácter asintomático, que puede hacer que pase inadvertida durante un periodo de tiempo, provocando complicaciones graves e incluso letales si no se trata correctamente.
Estas son las cifras que acompañan a esta enfermedad:

* Esta alteración afecta a una de cada cuatro personas.
* Más del 30% de la población afectada desconoce su condición, por eso se le conoce como la asesina silenciosa (plaga silenciosa del siglo XXI).
* Las personas afectadas tienen tres veces más posibilidades de tener un infarto y seis veces más de desarrollar enfermedades cerebrales.
* Uno de cada cuatro casos de hipertensión está relacionado con la obesidad.

La Dra. Pilar Riobó, médico especialista en endocrinología y nutrición, afirmaba en un reportaje del suplemento OSACA que “a menudo hay que utilizar fármacos para evitar una alteración de estos índices, aunque antes de llegar a este punto, se podrían corregir haciendo ejercicio periódicamente y controlando el consumo de sodio en las comidas”.
Hipertensión y deporte

La práctica de ejercicio físico de forma continuada favorece la reducción de los índices de presión arterial, por ello, es muy aconsejable para personas con esta patología. El ejercicio físico produce un bombeo de la sangre en los músculos haciéndolos más eficientes por lo que el corazón puede relajarse y no bombear con tanta fuerza. Entre los beneficios del deporte también se encuentra el de la dilatación de los vasos sanguíneos, por lo que al tener un diámetro mayor es menor la presión necesaria. A mayor volumen muscular, más eficaz es el bombeo de sangre. Un programa de ejercicio aeróbico ayuda a fortalecer el corazón, a bajar peso y a controlar la tensión arterial. Se debe realizar un ejercicio adecuado a cada edad y a cada persona, por ello la realización de media hora de ejercicio suave, preferentemente dirigidos por un profesional, 2 o 3 días por semana es suficiente para la mayor parte de las personas.

Sin embargo, son los deportes de resistencia los más indicados para la disminución de la hipertensión arterial. Lo recomendable es que se practiquen de forma continua y regular, más de 3 veces a la semana durante 1 hora y sin parar de forma brusca. Actividades más recomendadas: carrera, natación, esquí, remo, entrenamiento en circuito, bicicleta. Para ello es bueno contar con la ayuda de un cardiofrecuencímetro, un pequeño aparato, del tamaño de un reloj de pulsera que permite medir la frecuencia cardiaca instantánea. Lo que nos permite el cardiofrecuencímetro es tener controlada la intensidad del esfuerzo físico que estamos realizando, de esta forma, podemos practicar deportes sin forzar de forma excesiva el corazón.
Hipertensión y alimentación

Dentro de los factores nutricionales que influyen están el exceso de peso, la falta de deporte y el excesivo consumo de sal y de alcohol. Sin duda, el control del sodio en las comidas es una forma de disminuir los índices de hipertensión arterial. Sin embargo, indica la Dra. Riobó, “a pesar de la creencia popular de que el café y la cafeína predispone a la tensión alta predispone a la tensión alta este hecho no ha sido demostrado científicamente”.

Según un último estudio de un equipo de investigadores de la Universidad de San Francisco, se ha demostrado que reducir tres gramos la ingesta diaria de sal durante la adolescencia reduce entre un 30 a un 43% el riesgo de desarrollar hipertensión arterial en la edad adulta. La sal en la dieta es la principal causa de la elevación de la tensión arterial, por lo que una reducción modesta de su consumo en la población se podría traducir en una disminución en el número de ataques cardiacos y cerebro vasculares.

Un paquete de snacks fritos tiene 310 miligramos de sodio y la pizza “es uno de los mayores problemas para los adolescentes cuando se trata de la sal”, según información del Centro Nacional de Estadísticas Sanitarias de Estados Unidos.

La consecuencia del consumo de sal es el aumento de la retención de líquidos, lo que produce una presión en las arterias. En la mayoría de los países desarrollados, más del 75% del socio consumido viene de la comida procesada y preparada. La sal, apunta Riobó, “logra que los alimentos baratos y no de muy buena calidad, estén ricos y sabrosos con muy poco coste”.

Por este motivo, aunque no añadamos sal en las comidas, muchas de ellas si comemos fuera de casa, están ya sazonadas con un exceso de sal. Una de las medidas que se pretende adoptar en España es la aplicación de una política para disminuir el consumo de sodio, con la cooperación de la industria alimentaria y de restauración. Dicha medida ya está siendo desarrollada en países como Japón, Finlandia y Reino Unido. Un ejemplo claro de la eficacia de esta campaña son los datos de la campaña que se inició en Reino Unido en 2003, ya que ha logrado reducir el consumo en un 10%.

Es necesario, por tanto, tener un mayor control en los alimentos que ingerimos para prevenir y mejorar nuestros niveles de presión arterial. Por ello, conviene evitar las carmes ahumadas o curadas que son muy ricas en sal (panceta, tocino, jamón salado…). Es preferible optar por los alimentos frescos, o en su defecto, congelados evitando los alimentos en conserva. Por otro lado, es necesario tener un control en la ingesta de queso, optando por aquellos con un bajo contenido en sal. Asimismo, hay que tener presente que aquellos alimentos ricos en grasas saturadas aumentan el nivel de colesterol, produciendo trombos en las arterias y dificultando la circulación sanguínea. Respecto a las bebidas alcohólicas es preciso matizar que si bien un consumo moderado puede favorecer la circulación sanguínea, hay que ser muy prudentes con ello.
Mayor probabilidad de sufrir insuficiencia renal.

La primera causa de insuficiencia renal en el mundo es la diabetes y la segunda es la hipertensión así que ya saben, cuidado con la sal.


Extraido de uno de nuestros blogs favoritos: Salud y Comunicación

21 dic 2010

Consumo de Sal en la adolescencia y riesgo de HTA



El siguiente artículo que vi en Biosalud me pareció por demás interesante, así que paso a compartirlo:



Un equipo de investigadores de la Universidad de San Francisco (Estados Unidos) ha demostrado que reducir tres gramos la ingesta diaria de sal durante la adolescencia reduce entre un 30 a un 43 por ciento el riesgo de desarrollar hipertensión arterial en la edad adulta.

Artículo original de Seme.org que nos cuenta que el estudio, presentado en la reunión anual de la Asociación Americana del Corazón (AHA, por sus siglas en inglés), que se celebra estos días en Chicago, también arrojaron una merma del 7 al 12 por ciento en la enfermedad coronaria asociada a un menor consumo de sal, de un 8 a un 14 por ciento menos de ataques cardíacos y entre un 5 y un 8 por ciento menos accidentes cardiovasculares.

27 mar 2010

La Vitamina A

La vitamina A es un antioxidante, que se obtiene de las plantas o animales. Frutas de colores y verduras son ricas en Vitamina A. Las fuentes animales incluyen el hígado y la leche entera. La vitamina A también es agregada a algunos alimentos como los cereales.




Los antioxidantes protegen las células contra los efectos provocados por los radicales libres, que son moléculas producidas cuando el cuerpo asimila la comida o por exposiciones a sustancias del medio ambiente como humo del tabaco o la radiación.

La vitamina A también es importante para la visión, el crecimiento de los huesos, y funciones celulares, sin olvidar su rol en el sistema inmune.


Los vegetarianos, niños pequeños y alcohólicos quizás necesiten más vitamina A que otras personas que tengan dietas mas amplias.

También pueden necesitar mayor cantidad de esta vitamina personas que padecen ciertas condiciones como enfermedades del hígado, fibrosis quística y enfermedad de Crohn.

Fuente: Biblioteca Nacional de Medicina

23 feb 2010

Anorexia: Qué es?, Síntomas.

Trastornos Alimentarios: Anorexia (Ana)

La Anorexia, (palabra que proviene del griego an - negacion, y orego - tender, apetecer) es un trastorno alimentario que lleva a la perdida de peso de la persona mediante la inanicion (no comer), se produce un trastorno de la percepcion del cuerpo, lo que hace incluso que una persona delgada se vea obesa.

Las personas pueden perder desde un 15% a un 50%, en los casos más graves
Esta enfermedad suele asociarse con alteraciones psicológicas graves que provocan cambios de comportamiento, de la conducta emocional y una estigmatización del cuerpo.
Sintomas (Extraido de Wikipedia)



* Síntomas de comportamiento:

1. Rechazo voluntario de los alimentos con muchas calorías
2. Preparación de los alimentos sólo por cocción o a la plancha
3. Disminución notable de la ingesta de líquidos
4. Conductas alimentarias extrañas, como cortar los alimentos en pequeños trozos, estrujarlos, lavarlos, esconderlos y tirarlos
5. Disminución de las horas de sueño con el pretexto de estudiar
6. Mayor irritabilidad
7. Aumento de la actividad física, para incrementar el gasto energético.
8. Realización de ejercicio compulsivo
9. Uso de laxantes y diuréticos
10. Aislamiento social
11. Uso compulsivo de la balanza

* Síntomas Físicos:

1. Pérdida notable de peso
2. Fatiga
3. Piel seca y descamada
4. Pelo quebradizo y lanugo (cabellos finos)
5. Vértigo y dolor de cabeza
6. Deshidratación
7. Amenorrea (pérdida de la menstruación)
8. Arritmias y bradicardias
9. Hipotermia (pies y manos frías)
10. Osteoporosis
11. Insomnio
12. Infertilidad
13. Alteraciones dentales
14. Estreñimiento
15. Edema (retención de agua)
16. Daños renales y hepáticos
17. Hipertrofia parotidea
18. Infarto y muerte (casos muy graves)


* Síntomas emocionales y mentales:

1. Trastorno severo de la imagen corporal
2. Manifiesta negación de las sensaciones de hambre, sed, fatiga y sueño
3. Miedo o pánico a subir de peso
4. Negación parcial o total de la enfermedad
5. Dificultad de concentración y aprendizaje
6. Desinterés sexual
7. Temor a perder el autocontrol
8. Afloramiento de estados depresivos y obsesivos
9. Desinterés por las actividades lúdicas y el tiempo libre