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24 may 2012

Terribles casos de mala praxis

Les dejamos una serie de episodios de mala praxis que esperamos nunca tengamos que responder, ni ante un paciente, ni ante la justicia. Entre otros casos porque son irremables.

#2 Destornillador lumbar
Vale, a todos nos gusta McGuyver y hemos crecido viendo su habilidad para crear bombas de clips. Incluso esperamos que en el caso de enfrentarnos a alguna situación imposible en el futuro esto nos sirva para encontrar una loca solución con cuatro tonterías que encontremos en la basura.
Pero seguramente tu cirujano es la última persona que querrías que improvisara sobre la marcha con este tipo de soluciones. Y menos si es un cirujano que está operando tu columna vertebral. Es la típica situación que todos desearíamos que hubiera sido planeada con la suficiente antelación.
radiografía lateral de la columna con el destornillador roto En 2001 Arturo Iturralde iba a someterse a una cirugía para implantar unos tornillos en su columna y a fijarlos con unas barras de titanio para hacer una artrodesis. Sea como fuere el hospital, que está en la isla de Hawaiʻi, se había quedado sin barras de titanio y el paciente ya estaba sobre la mesa de operaciones y con la espalda abierta. En cuanto se dieron cuenta, las enfermeras llamaron a la isla de Honolulu para que les enviasen de forma inmediata la pieza que faltaba.
Pero el Dr. Robert Ricketson, haciendo gala de su audaz ingenio, encontró la solución para terminar pronto encima de la mesa, el destornillador de acero inoxidable. Así que ni corto ni perezoso, cortó el destornillador ayudándose de una sierra y lo aporreó con la maza para dejarlo bien sujeto a la espalda del señor Iturralde.
Por supuesto, los destornilladores de acero inoxidable no están pensados para aguantar este trote, así que unos días después el destornillador se rompió y causó nuevos daños al paciente. Iturralde tuvo que someterse a tres cirugías correctoras para acabar finalmente parapléjico.
Finalmente el hospital fue condenado a indemnizar con 5,6 millones de dólares a la familia. Puede parecer injusto que el hospital tenga que pagar por el error de un empleado ¿cómo iban a saber que el Dr. Ricketson era un médico negligente? Ah, espera, que ya le habían retirado antes la licencia para ejercer en dos estados.
#2 Dr. Majara
El rey del mundo Donald Dudley decía que era médico. También que era miembro de la CIA y quien controlaba todo el mundo, una credenciales impecables si estás loco. Dado que Dudley estaba más loco que una cabra, él y su posición imaginaria en la CIA le capacitaron para tratar a un hombre autista de 30 años llamado Stephen Drummond que tenía convulsiones.
Como podríais esperar, parte de su novedosa terapia en manos de Dudley era dejarse inyectar amobarbital, borrar parte de su cerebro con el uso de la sugestión hipnótica y drogas que le volvieron psicótico y delirante.
Pero Dudley realmente destacó cuando usó su influencia sobre Drummond para entrenarle como parte de su ejército personal que un día acabaría con todas las escuelas, hospitales y policías. Dudley, que había sido suspendido como médico unos años antes tras ser diagnosticado de trastorno bipolar, aparentemente tenía una gran lista de tratamientos "experimentales" en su currículo. Una vez enseñó a un paciente con síndrome de fatiga crónica a usar artes marciales y armas para relajarse. También se lo encontró una vez la policía en una habitación de hotel con un chaval de 15 años y un arsenal de armas de fuego. Ah, y pensaba que venía de otro planeta.
El médico falleció (o volvió a su planeta) antes de ser llevado a juicio por su mala praxis. En todo caso, la aseguradora acabo pagando 2 millones de $ a la familia de Drummond. Mientras tanto ahí afuera, una armada de autistas y ninjas hipnotizados esperan la palabra de su líder para aterrorizarnos.


Via Somos Medicina

9 mar 2011

Errores Médicos - Consejos para ayudar a prevenirlos

Los errores médicos son una de las principales causas de muerte y lesiones de la nación estadounidense. Un informe del Institute of Medicine (Instituto de Medicina) estima el número de personas que mueren en los hospitales de los E.U.A. cada año a consecuencia de errores médicos entre 44.000 y 98.000.


¿Para qué es este medicamento?
¿Cómo debo tomármelo y durante cuánto tiempo?
¿Qué efectos secundarios es probable que ocurran?
¿Qué hago si ocurren?
¿Es seguro tomar este medicamento con otros medicamentos —tanto aquellos que se obtienen con prescripción como los que no la requieren— o suplementos dietéticos que estoy tomando?
¿Qué comidas, bebidas o actividades debo evitar mientras estoy tomando este medicamento?
¿Cómo puedo ayudar a protegerme contra errores médicos?


  • La forma más importante como usted puede ayudar a prevenir errores médicos es ser un miembro activo de su equipo de cuidados de salud.
  • Eso significa tomar parte en cada decisión acerca de su cuidado de salud.
  • Los estudios muestran que los pacientes que están más involucrados en su cuidado tienden a obtener mejores resultados.
  • Asegúrese de que todos sus médicos saben todo lo que usted está tomando.
  • Esto incluye medicamentos que se obtienen con prescripción y aquellos que no necesitan prescripción y suplementos dietéticos tales como vitaminas y hierbas.
  • Por lo menos una vez al año traiga todos sus medicamentos y suplementos consigo cuando visite a su médico.
  • Asegúrese de que su médico sabe acerca de cualquier alergia y reacciones farmacológicas adversas que usted haya tenido.
  • Esto le puede ayudar a evitar el recibir un medicamento que le pueda hacer daño.
  • Cuando su médico le escriba una prescripción asegúrese de que usted pueda leerla.
  • Si usted no puede leer la letra de su médico es posible que su farmacéutico tampoco pueda hacerlo.

  • Pida información acerca de sus medicamentos en términos que usted pueda comprender tanto cuando le prescriban los medicamentos como cuando se los entregan.
  • Vea la lista del cuadro de abajo con preguntas que usted debería hacer acerca de su prescripción. Cuando usted recoge su medicamento en la farmacia pregunte si ese es el medicamento que su médico le prescribió.
  • Un estudio realizado por el Massachusetts College of Pharmacy and Allied Health Sciences (Colegio de Farmacología y Ciencias de la Salud de Massachusetts) encontró que el 88% de los errores relacionados con medicamentos eran recibir el medicamento errado o la dosis errada.
  • Si usted tiene cualquier pregunta acerca de las instrucciones en los rótulos de los medicamentos pregunte. Los rótulos de los medicamentos pueden ser difíciles de comprender.
  • Por ejemplo pregunte si "cuatro dosis diarias" significa tomar una dosis cada 6 horas durante 24 horas o solo durante las horas del día en que usted está despierto.
  • Pregúntele a su farmacéutico cual es el mejor dispositivo para medir sus medicamentos líquidos. También haga preguntas si usted no está seguro de cómo usarlo.
  • Los estudios muestran que muchas personas no comprenden la forma apropiada de tomar los medicamentos líquidos.
  • Por ejemplo, muchos usan cucharitas caseras las cuales con frecuencia no pueden contener una verdadera cucharadita de líquido. Pida información escrita acerca de los efectos secundarios que su medicamento puede causar.
  • Si usted sabe lo que podría pasar usted va a estar mejor preparado si esto ocurre, o si en cambio ocurre algo inesperado. De esa manera usted puede reportar el problema enseguida y obtener ayuda antes de que se ponga peor.
  • Si usted tiene opción escoja un hospital en el cual muchos pacientes se someten al procedimiento o cirugía que usted necesita.
  • Los estudios muestran que los pacientes tienden a tener mejores resultados cuando son tratados en hospitales que tienen mucha experiencia tratando la condición médica que ellos tienen. Si usted está en un hospital considere preguntarle a los profesionales del cuidado de la salud que tienen contacto directo con usted si se han lavado las manos.
  • Lavarse las manos es una forma importante de prevenir la propagación de infecciones en hospitales.
  • Cuando a usted le dan de alta del hospital pídale a su médico que le explique el plan de tratamiento que usted va a usar en su casa. Esto incluye aprender acerca de sus medicamentos y determinar cuándo puede volver a continuar con sus actividades regulares.
  • Los estudios muestran que en el momento de darle de alta los médicos piensan que sus pacientes comprenden más de lo que ellos realmente ellos saben acerca de lo que ellos deberían o no deberían hacer cuando regresen a su casa.
  • Si usted va a ser sometido a una cirugía asegúrese de que usted, su médico y su cirujano están de acuerdo y tienen claro exactamente lo que se va a hacer.
  • Hacer una cirugía en el lugar equivocado, por ejemplo en la rodilla izquierda en vez de la rodilla derecha es raro. Pero que esto ocurra aun cuando sea una vez es demasiado. Las buenas nuevas son que la cirugía en el lugar inadecuado se puede prevenir 100%. La American Academy of Orthopaedic Surgeons (Academia Estadounidense de Cirujanos Ortopédicos) recomienda que los cirujanos firmen sus iniciales en el lugar a ser operado antes de la cirugía. Hable si tiene preguntas o inquietudes.
  • Usted tiene derecho a cuestionar a cualquiera que esté involucrado en su cuidado. Asegúrese de que alguien tal como su médico de cabecera esté a cargo de su cuidado. Esto es especialmente importante si usted tiene muchos problemas de salud o si está en un hospital. Asegúrese de que todo el personal de atención médica que está involucrado con su cuidado tiene la información médica importante relacionada con usted.
  • No asuma que todo mundo sabe lo que necesita saber. Pídale a un miembro de su familia o amigo que esté con usted y que abogue por usted; alguien que pueda ayudar a que las cosas se hagan y que pueda hablar por usted en caso de que usted no pueda. Aun cuando usted piense que no necesita ayuda ahora la puede necesitar más tarde. Sepa que "más" no siempre significa mejor.
  • Es una buena idea determinar porqué una prueba o tratamiento se necesita y cómo éste o ésta puede ayudarlo.
  • Es posible que usted pudiera estar mejor sin hacérselo. Si a usted le hacen una prueba no asuma que si no le dan noticias eso significa que todo está bien. Pregunte por los resultados. Aprenda acerca de su condición y tratamientos preguntándole a su médico y enfermera y usando otras fuentes de información seguras.
  • Por ejemplo las recomendaciones de tratamiento con base en los últimos datos científicos disponibles del National Guidelines Clearinghouse (Caja de Compensación Nacional Estadounidense de Pautas) en http://www.guideline.gov. Pregúntele a su médico si su tratamiento está basado en los últimos datos.


(Estraído de familydoctor.org)
Via Dr Goia Miguel